¿Cuál elegir?

Una de las necesidades primordiales del cuerpo humano es descansar: cuanto más profundo y sin interrupciones sea el sueño, mayor será su efecto reparador y renovador. Un buen colchón mejora la calidad de vida, pero la oferta es tan variada que a veces cuesta encontrar el que más se adapta a las necesidades de cada uno. Los hay de varios tipos, materiales, grados de firmeza y en un rango de precios tan amplio que puede desorientar la elección. Veamos algunas sugerencias de expertos para simplificar estas cuestiones.

Factores de decisión

Según Luis García, de la fábrica Elegante Colchones, una de las mejores marcas de colchones, “antes de encarar la compra hay que saber que un colchón no se adapta a todos por igual. Esto explica la diversidad de modelos”. Un buen colchón debe acomodarse al cuerpo, ser suficientemente firme para mantener la espalda en la posición correcta y suave para amoldarse a ella. Así, hay que atender cuatro factores básicos:

• Peso y altura de la persona.
• Cómo duerme (posición habitual de descanso).

• Densidad (ceder en zonas de menor peso y ser firme en las áreas que soportan las partes más pesadas del cuerpo).

• Necesidades particulares (alguna dolencia física o inconvenientes de columna).

Diferentes tipos

• De espuma. Son los más comercializados. Hay tres tipos de espuma: dura, tradicional y soft, que se usa generalmente en tapicería. La densidad marca la calidad: entre 25-35 kg/m3 es una buena opción. Proponen un descanso firme y ergonómico. Son fáciles de manejar y buenos aislantes del calor. Aptos para personas con sobrepeso. Desventaja: su resistencia al hundimiento no es tan efectiva como en los de resorte.

• Con resortes. Pueden ser bicónicos o cilíndricos. Son firmes y retoman la posición al levantarse. De buena relación costo-beneficio. Desventaja: si los resortes no son buenos, se vencen; otras veces, pueden ser duros de más.

• Viscoelásticos. Compuestos por una espuma inteligente, adaptable al cuerpo. Se pueden combinar con espuma HR (alta resistencia o densidad) como soporte, o con resortes. Adaptables al cuerpo, resultan especiales para personas con problemas musculares o de espalda. Son más caros.

¿Cuándo cambiarlo?

Un colchón tiene una vida media de 5 años, aun cuando puede ser usado por mucho más tiempo. Sin embargo, cuanto mayor sea el uso, y sobre todo en personas con sobrepeso o aquellas que se mueven mucho al dormir, más estrés sufrirá el colchón y eso hará que sea necesario cambiarlo con más frecuencia.

Partes de un colchón

De manera muy simple, un colchón se compone de:

Núcleo soporte. Parte del colchón que soporta el cuerpo del durmiente. Puede ser de resortes o espuma de alta densidad, todos ellos con sus distintas variantes.

Manta interna. Aunque no siempre ocurre, suele ser habitual que al núcleo soporte se le superpongan una o varias planchas que mejoran la acogida del mismo. Los materiales de estas planchas pueden ser muy diversos.

Funda. Es la tela que envuelve el colchón. Las fundas pueden ser lisas, sin ningún tipo de relleno, o acolchadas, con materiales como el viscoelástico y otros que mejoran el descanso. En la actualidad, la mayoría de los colchones y sommiers con cierta calidad utiliza fundas acolchadas.

Pilow top. Es la capa que se sobrepone para generar mayor confort. “Es un valor agregado”, dice Luis García (de la fábrica Elegante Colchones).

· Elegante Colchones

www.elegantecolchones.com

· El Rey del colchon

www.elreydelcolchon.com.ar

· Colchonerías Real

www.colchoneriasreal.com

Costo

Una plaza (0,80 x 1,90 cm de ancho) espuma alta densidad $ 2.000

Sommier y colchón plaza y media (0,90 x 1,90 o 1,00 x 1,90 m de ancho) $ 5.000

Sommier Queen 2 plazas (1,40 x 1,90, 1,50 x 1,90 o 1,60 x 2,00 cm), desde $ 8.000

King 2 ½ plazas (1,80 x 2,00 cm o 2,00 x 2,00 cm) resortes, desde $ 8.500

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