Vuelven los toldos en la calle Chile, pero con decorados artísticos

Los toldos de la calle Chile volvieron a ser noticia, pero esta vez, lejos de las disputas y de las protestas que generaron en mayo de este año, es porque están a un paso de convertirse en las nuevas estrellas de San Telmo.

Antes de fin de año serán intervenidos por el reconocido artista Marino Santa María, que, con su arte, intentará cambiarle la fisonomía a un rincón emblemático de la ciudad.

Luego de varias reuniones entre el gobierno porteño y los comerciantes sobre cómo debían ser los toldos con brazos invisibles de los bares y restaurantes situados sobre la calle Chile y producidos por una fabrica de lonas, entre Defensa y Balcarce, los dueños de los locales pidieron un plazo para adecuar las construcciones en las veredas -que fueron desmanteladas por el gobierno porteño- por otras más chicas. «Les propusimos intervenir los toldos y cerramientos de lona con el trabajo de un artista para lograr un mejor resultado en cuanto a la estética, sumando al arte en el ordenamiento del espacio público», explicó a la nacion el subsecretario del Ministerio de Ambiente y Espacio Público de la ciudad, Patricio Di Stefano.

El funcionario contó que la iniciativa fue una decisión conjunta con los dueños de los locales que, cansados de ver la calle deteriorada y de discutir por el tamaño de los toldos, decidieron ponerse de acuerdo y cambiar el aspecto de ese rincón de San Telmo, uno de los barrios más visitados por los turistas, que llegan atraídos por el tango, sus caserones coloniales, las tiendas de antigüedades y su tradicional feria dominguera en plaza Dorrego.

Sabiendo del impacto que causó en el barrio de Barracas la intervención de cuarenta fachadas a lo largo de las tres cuadras de la calle Lanín, el gobierno porteño decidió convocar a Santa María, quien desde el primer momento se mostró entusiasmado con la propuesta.

«Me encanta la idea de incluir el arte a la vida cotidiana. Es muy interesante poder exponer mis obras en el espacio público para expresar un mensaje sin necesidad de intermediarios como son las galerías», dijo el artista que desde hace dos meses se encuentra trabajando en el proyecto.

Santa María contó que los toldos -que son siete de aproximadamente ocho metros de largo por dos de ancho- van a estar «ploteados» con sus diseños sobre una lona vinílica, y que fueron elegidos especialmente por los dueños de los locales gastronómicos ubicados entre Defensa y Balcarce. También destacó que los colores predominantes serán el azul, el rojo y el blanco, y que todos tendrán figuras abstractas, características de sus creaciones.En mayo, los toldos fueron desmantelados

«Va a quedar muy linda la zona, de a poco el barrio se va transformando. El Paseo de la Historieta generó un impacto muy positivo y ahora los toldos se sumarán a este cambio», dijo Eduardo Gómez, dueño de Vía Vía, que seleccionó distintos tonos de azul para alegrar su comercio.

Virginia Delgado, dueña de Medio y Medio, otro de los restaurantes involucrados, también se mostró muy contenta. «Si todo se concreta, esta arteria se convertirá en una galería a cielo abierto, un gran atractivo turístico y un inmenso aporte cultural», sentenció.

A pesar de que los comerciantes se mostraron satisfechos con las innovaciones, todos coincidieron en que aún no se firmó ningún convenio y que aguardan que la propuesta pueda llevarse a cabo lo antes posible. Desde el Ministerio confirmaron que la intervención en los toldos estará finalizada para fines de diciembre.

Mientras tanto, los dueños de bares aguardan celebrar fin de año con esa arteria repleta de colores, alegrando a los paseantes y decorando un corredor que, tiempo atrás, fue eje de una agria disputa